“Es imprescindible la labor docente de nuestros mayores”

El reconocimiento a los académicos que cuentan con más experiencia no solo es un deber, sino un placer. Cada año en el Congreso de la AEDV se realiza la reunión del Grupo de Eméritos. Entrevistamos a Lola Bou Camps y Maite Gutiérrez Salmerón, representantes de Académicos Eméritos y organizadoras del acto.

 

¿Cómo se ha planificado la reunión de este año?

Hemos estado pensando de qué manera en una sesión de homenaje podríamos ofrecer algo solemne, pero a la vez simpático, para que los Dermatólogos Eméritos de nuestra Academia se sientan orgullosos de los años que han trabajado y colaborado para que la Dermatología sea cada vez mejor considerada por nuestros pacientes y por la sociedad en general.

 

Se ha instaurado ya como un acto homenaje que no debemos pasar por alto… Desde que hace varios años la Junta Directiva de la Academia le encargó al Dr. Valentín García Mellado que diseñara una idea para que los Dermatólogos Eméritos de la Academia tuvieran visibilidad entre los socios y gozaran de algunas ventajas, como fue la gratuidad de la inscripción a los congresos, hemos conseguido avanzar en el reconocimiento público de nuestros compañeros. La entrega del emblema a los socios Eméritos por parte del presidente de la AEDV, en un acto específico dentro del Congreso, ha tenido cada vez más aceptación por parte de todos los académicos en los últimos años.

 

¿Qué actividades se harán específicamente para los eméritos durante este Congreso?

 

Un año más la Junta Directiva ha querido hacer un reconocimiento explícito a los Dermatólogos Eméritos de la Academia Española de Dermatología, entregándoles el emblema de la AEDV así como el pin de Dermatólogo Emérito para que pueda lucir en todos los actos que considere oportuno.

 

¿A quién se homenajea este año? ¿Cómo se decide esto? ¿Qué tipo de criterio se sigue?

Se homenajea a todos los académicos que este año se han dado de alta comunicando su nueva situación administrativa a la AEDV y que acuden al Congreso Nacional de Barcelona. Asimismo, se da visibilidad a la empresa farmacéutica que este año cumpla sus 25 años de colaboración con nuestros congresos; y lo hacemos mediante la entrega del emblema de la AEDV a la persona que el laboratorio designe con este fin. Y tampoco nos olvidamos de los delegados de la industria que llevan trabajando con nosotros durante 25 años.

 

¿Por qué es importante cuidar, honrar y valorar a estos profesionales más experimentados?

Porque todos hemos aprendido mucho de la mayoría de ellos, pues nos han traspasado de manera generosa y altruista su experiencia y conocimientos adquiridos a lo largo de toda una vida con mucho trabajo y esfuerzo personal. Los congresos sirven para que las personas con mayor trayectoria profesional transmitan sus conocimientos a los más jóvenes, en los que muchas veces van a añadir nuevas inquietudes científicas que les serán útiles para su trabajo presente y futuro.

 

¿Cómo valoran el cuidado que hace la AEDV de sus jubilados? No es una práctica habitual en otras sociedades científicas…

En el tiempo que llevamos colaborando en el reconocimiento a nuestros compañeros creemos que ha sido muy bien aceptada esta iniciativa. Comenzamos nuestra colaboración en este ámbito con el Dr. Pedro Valerón, en los cuatro años que estuvo en la JD, y a partir de este año el presidente de la AEDV, Pedro Jaén, nos pasó el testigo a las dos para continuar con esta tarea, además de ocuparnos del reparto de los premios de la Academia como llevamos haciendo desde hace bastantes más años. Estamos muy orgullosas de que el presidente cuente con nosotras y nos haya dado todas las facilidades y libertad para organizar este acto de entrega del símbolo más preciado de nuestra Academia.

 

¿Se les asigna a los Eméritos un papel activo en el devenir de la Academia o es meramente institucional?

Se trata de un reconocimiento institucional público por toda una vida dedicada a la Dermatología. Pero también es cierto que esta Junta Directiva siempre está abierta a atender todas las opiniones y sugerencias que puedan transmitir cualquiera de sus miembros.

Los Eméritos también tienen un rol importante en las relaciones internacionales con las academias de Europa y de todo el mundo; y ahora tienen más tiempo para dedicarse a ello. Tenemos muchos representantes nuestros en los boards más importantes del mundo: Liga Internacional, CILAD, Academia Europea, Academia Americana, comités organizadores de congresos…

 

¿Hasta qué punto pueden ser útiles las enseñanzas de estos profesionales para los jóvenes?

Es imprescindible la labor docente de nuestros mayores. Sin el traspaso de su experiencia y conocimientos, el nivel de la Dermatología española no estaría en el lugar tan alto que se encuentra en el momento actual en el ámbito internacional. Las primeras plazas de MIR que se solicitan cada año son las de Dermatología. Esto implica también que nuestros residentes se mantengan en un nivel muy competente, que se pone de manifiesto a medida que van pasando los años.